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ALICIA D’AMICO Mireya Baglieto o El ángulo recto nos está sometiendo”

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Hace diez años que Mireya Baglieto esta empeñada en borrar la linea de horizonte, eliminar las imagenes planas, en redondear espacios y eliminar a gravedad.

“Aspiro a una gran obra espacial que sea la suma de muchos espacios; donde cada uno de los espacios trabaje sobre un centro energetico. Una estacion Nubica. El proyecto nubico´´, es un modo de abrirse al conocimiento y una invitacion a  la toma de conciencia universal, donde desde el protagonismo de la persona, esta registra su insercion en este gran utero que es el espacio universal”-

Para quienes conocemos su obra el cambio es inmenso. Destacada ceramista, su obra siguió una línea consagrada y ascendente hasta la última muestra de la galeria Arthea, en el año 1978. Su titutlo era el de “Esculturas Ceramicas- Serie de los aspirantes al bronce “. En realidad eran maquetes de esculturas y monumentos que pedían tamaño a gritos. En el catálogo de esa muestra, Mireya insinua: “quise retirarme a convivir con los virtuales espacios de los papeles pintados”. Las formas nacientes no la dejaron; quedaron en la cerámica lo que asomaba como escultura. El material utilizado hasta el momento no se adaptaba a otros tamaños. La cerámica no daba más “le interesaba más el especio que el bulto; los que hacen escultura saben de las difiltudes y de losproblemas económicos que ello significa. Estaba imposibilitada desde el vamos. Comenzó una modificación muy fuerte: “el objeto dejo de tener sentido”

“A principios del ’80 casi me muero – afierma-. Fue una irrupción, una tormenta, como un rayo. Tuve una alteracion fisica, temblaba, había un desfasaje entre lo que veía internamente y cómo hacerlo, quería sacar la gravedad. Esta situación duró todo el año. Cuando comencé a trabajar con elemntos que me servian, me fui tranquilizando.

Quería ir hacia atrñas, al quitar la gravedad quería quitar el referente cartesiano de tiempo-espacio. Me peleé con la imagen plana. Tenía que trabajar con el otro, con el estímulo del otro. Extender el sistema de comprensión hacia la gente. Así nacieron Las nubes: son campos de estimulacion sensorial que trabajan sobre el despertar y desarrollo de recursos naturales de la creatividad humana, vinculando al hombre con el espcio universal. En 1981, La nube I se materializó en una instalación de 85 m2, en la cual, en un ambiente sonorizado, se creasron conductos de sensibilización tactil y visual, y grandes `pozos´ espejos colocados en el piso, los que reflejaban las visiones aereas.”

Como el cielo, como las nubes siempre cambiantes, tambien la exsperiencia se fue agrandando y enriquesiendo. La obra de Mireya no es reproducible o acumulable. Cada experiencia es única, se adapta al espacio que la contiene, y por supuesto, la instalación registra cambios. En 1982, La Nube 2en Tucuman ocupó un predio de 400 m2. Allí. por una sugerencia de Maria Herbin, se incorporó el espejo manual, el que permite un recorrido libre y exclusiva.
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Los participantes penetran en un espacio con un piso blando, si este no existe se entregan unos mullidos zapatones y comienzan a recorrer el ámbito acompañados por el sonido de una sugestiva musica espacial. El techo esta completamente cubierto de velamenes que producen su caída natural, desdibujando los escuentros entre el techo y las paredes. Respecto a estas ultimas, se desarma la vertical con telas o pintura. Existen grandes sectores cubiertos con cinta de celofán que cuelgan del techo y que tienen que ser rosadas al caminar. Hay grandes planos transparentes que cuelgan del techo, realizados con madera y tela. La iluminación es sueve y cenital y la estructura general sin ortogonalidad.

“El que entra en la obra es un participante Co-Creador. Si él no quiere la obra no se produce. Se trata de detonar en el otro. El 95% está dispuesto a que eso suceda”. Mireya esta trabajando para la Nueva Era: las mutaciones dejan atrás el viejo paradigma de la salvación para situarnos activamente en el de la liberación. Desde este lugar surge la necesidad de crear nuevos encuentros concientes que nos ayuden a crecer desde nosotros mismos para reubicarnos en la totalidad del universo. Desde esta conciencia de seres universales, podremos registrar a la vida como una totalidad que está en permamente evolución, registrando tambien que somos todos parte de esa totalidad y. a su vez, sintetizadores sensibles e individuales de experiencias unicas e irrepetibles. Al profundizar en este plano de integración, realimentamos la capacidad  de vivir creativamente”. Este planteo la lleva inmediatamente a sostener una nueva función del arte, a plantear una estetica indisolublemente ligada con la ética.

“Desde este enfoque – nos dice – el arte pasa a cumplir una función mucho más activa que la que ha tenido hasta este momento de la historia, en tanto que traslada su accion al terreno de la estimulacion para activar la pluralida creativa.

El trabajo del artista dejará de estar radicado en la concreción de obras materiales y se desenvolverá en campos donde lo material resulte sólo el detonante para “provocar” y estimular nuevas vivencias.”

Cuando le preguntamos si la suya es una propuesta de exploración de los espacios exteriores o de la propia interioridad, nos contesta que lo que está adentro está afuera. “Quiero movilizar el espacio interno a través de la organización de espacios transitables. Estoy plenamente convencida de que si modificamos lo externo se mueve lo interno”.

¿De qué manera la sensibilidad puede modificar la esfera intelectual?, le preguntamos

“Estoy buscando entrar al campo del conocimiento a través de la sensibilidad. Lo intelectual puede moverse totalmente; no significa anular la razón. La sensibilidad está menos contaminada. Es mucho más fácil cuando uno se da cuenta y crece la necesidad de otra cosa. La propuesta tiene mucho que ver con los valores del espíritu. Es una nueva función del arte. Integrar al otro con todos sus potenciales.”

Los artistas trabajan para sí pero a la vez para acumular, reproducir, transportar, comercializar su obra. ¿Qué pasa en tu caso?

“No importa la obra perdurable, es la que yo llamo objetual. A mí me interesa la vivencia del otro. Yo propongo y él lo siente. Es una vuelta de tuerca que tiene que ver con la perdurabilidad. La obra funciona como un organismo. Lo muevo constantemente. Estoy armando referentes para organizar un espacio. La obra es un espacio, para que reuna adentro-afuera, que religue. La Nube trabaja directamente sobre el centro coronario, activa el vínculo religioso. Digo religioso como transcendencia de lo material. Allí se pierde el cierpo”.

Observé que la gente camina muy despacio dentro de La Nube, es como si se alterara el tiempo.

“Al no tener gravedad se modifica el apoyo. Caminan por donde la razón dice que no se puede hacer. En el espejo, un colgante en el techo es un puente. El hemisferio izquierdo dice: no se puede, pero se camina, cuidadosamente, claro. Preguntás si pude seguir estas repercusiones en la gente. Me reencuentro con algunos, por ejemplo, la experiencia de Brasil en la Bienal de San Pablo fue hace siete años y me cuentan que les pasaron cosas. El tema del tiempo se alteró.”

Dentro de tu espacio las texturas y el color son delicados.

“Cada obra se va configurando de acuerdo al centro energético que se quiere trabajar. La Nube tiene como dominantes el color azul pálido, los alilados, mucho blanco. En cambio en La Trama Humana hay más rojos con blancos. Los colores azules claros actúan sobre el centro coronario. Los rojos con blanco sobre el cardíaco. Los rojos con tierras sobre los centros bajos. Las texturas de La Nube son étereas, livianas, sutiles. La TramaHumanatiene una materialidad más orgánica, de cosa viva. Estoy en investigación permanente. Hay cosas que no tengo claras todavía. Quiero trabajar sobre el centro laríngeo, que es el centro de expresión, el que une cabeza y corazón, que comprende y expresa. Todavía no sé el color; creo que es el naranja, pero tengo que investigar.”

¿Pensás que tu propuesta es recibida de igual manera por varones y mujeres?

“En general varones y mujeres no tienen diferencias frente a la obra. Depende de la apertura de cada uno. El stablishment no lo acepta. No es encasillable, entonces no existe, salvo para un crítico francés, Pierre Restany. El resto de la crítica no puede entender, no puede comprometer su cuerpo. Un crítico conocido se negó a aceptar el espejo y hacer la experiencia. Entró a ´’mirar’. Eso es muy curioso. Otros críticos ni van. No pueden escribir ni hablar siquiera. No se puede describir porque pasa por otro canal, entonces no existe.”

Pero Las Nubes y La Trama Humana han sido visitadas por miles de personas.

“El éxito de público ha sido independiente del canal de la crítica. A lo mejor en algún momento se dan cuenta. Al principio me sentía muy mal. Luego me di cuenta de que si se hubiera aceptado de entrada esta propuesta, sería totalmente contradictorio.

También se acercaron psicólogos, arquitectos, gente para la parte plástica y sonora. Le estoy dando al trabajo una tendencia de escuela. Quiero que se multiplique como un organismo vivo. He creado un proyecto; el proyecto núbico. Dentro de esa línea se pueden seguir generando cosas, como en la matriz. Los espacios pueden ser exacerbados al máximo, con posibilidades terapeúticas.”

¿No estamos viviendo con nuestros cuerpos cercenados?

“Tenemos que descalzarnos y poner los pies en la tierra.

Tengo que poner los pies sobre el planeta. Todo se está viniendo abajo. Estamos en los últimos coletazos de un sistema. Está claro que no sirve. Tenemos que buscar un lugar desde donde renovar todo; tenemos que reencontrarnos para reinaugurar la razón y la sensibilidad. Ahora viene una cultura interina.”

Decís que no sos feminista y esas palabras las podemos decir nosotras. A propósito, ¿no pensás que tu obra está encarada y vista desde tu ser mujer, desde una mirada femenina?

“Te contesto de otra forma. No se si existe, pero si… a lo mejor sí. Lo que si se que existe es una percepción femenina, no tiene que ver tanto con la mirada.”

¿Cuál es la diferencia?

“Tenemos la mirada contaminada, se la maneja mucho. Está totalmente manipulada, a niveles escalofriantes. Lo que significa la pasividad de una persona mirando televisión. Es taponar la sensibilidad, es un sometimiento al no protagonismo. Es un objeto de consumo.

La mirada es esa: no protagónica. El artista tiene una mirada activa, pero cuando hace imágenes planas es manipulador. Están insertos en un sistema. Existen distintas categorías, la primera son los pintores técnicos hacendosos. La segunda los artistas: se inscriben dentro de una tendencia y crean desde allí. La tercera los creadores: los que crean otras formas, trabajan sobre nuevas referencias. La mirada forma parte de la percepción pero esta última es más amplia que la mirada. La mirada es la entrada a la percepción; tambien se puede entrar a la percepción por otros lados, con todos los otros sentidos. Sabes que el planeta es redondo, que estamos flotando en el espacio. Percibir eso es poner en marcha todo un sistema para comprender holísticamente la realidad. Nuestra cultura nos ha fragmentado, nos ha separado, nos aisla al género humano del resto del universo. Separa nuestros propios espacios internos, el Ying y el Yang. Los orientales lo tienen muy claro. La nuestra es una cultura que recorta, separa para aislar. Eso es falso, el universo es una gran vida con distintas manifestaciones.

La mirada en cierto sentido avanzó demasiado, pero de forma muy cristalizada. El interés debe estar puesto en la persona y el espacio y no en el objeto.”

Tus mubes y tramas tienen el aspecto de una entrada al útero.

“Claramente estoy haciendo espacios continentes, hay que acariciar los sentidos, alinear los centros energéticos para llegar a nuevos niveles de comprensión. Tenemos que hacerlo, porque el ángulo recto nos está sometiendo.”

¿Para qué?

“Para poder evolucionar. Se evoluciona y se crece cuando uno está bien contenido, de ahí la visión del útero”.

¿Cómo construimos ese mundo nuevo, de protagonistas?

“Acariciando… las posibilidades creativas del ser humano para que nazcan nuevas cosas, otras opciones. No cambiar un sistema por otro. La transformación es interna. El darse cuenta. Necesitamos volver a nacer. Los vivos somos los responsables del cambio. Salvamos el planeta o nos reventamos todos juntos.”

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