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Arlette Neyens. Lo maravilloso

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Cuando Leonor Calvera me invitó a participar de este prestigioso ciclo para abordar el tema de “Lo Maravilloso”, en el contexto de “Lo oculto, lo misterioso, lo maravilloso”  no le contesté de inmediato…  Me quedé pensando cuál era el sentido de lo maravilloso en el contexto de lo oculto y lo misterioso.

Pensé que de alguna manera lo oculto, lo misterioso y lo maravilloso forman parte de un todo en ciertas circunstancias.

Lo oculto en sí.  Ambivalente

Lo oculto  por sí mismo es algo no manifiesto claramente.  Aparece como misterioso. No siempre lo oculto resulta feliz, placentero, beneficioso. Pero también puede serlo.

Lo misterioso. Ambivalente

En tanto lo misterioso al igual que lo oculto, no se muestra, permanece en lo oscuro y puede ser ominoso, perverso, o también en ciertas circunstancias se puede  revelar ser feliz y maravilloso.

Es decir que lo oculto y lo misterioso pueden ser ambivalentes.

 

Lo maravilloso. La magia

 

En cambio lo maravilloso trae en sí, aun desde lo oculto  y lo misterioso una promesa de felicidad, de alegría, de magia, de deslumbramiento, de encantamiento. Diría que bajo esta perspectiva lo maravilloso no es ambivalente.

No sé por qué pero en mi infancia asociaba, las hadas, las princesas y los duendes con lo deslumbrante, lo mágico, lo sorprendente,  lo maravilloso.

Pero más allá de las visiones infantiles el desafío estaba planteado.

Cuál era el enfoque con que debía abordar lo maravilloso.  La vida es maravillosa, los pájaros son maravillosos, los hijos son maravillosos, conseguir trabajo es maravilloso, gozar de un jardín es maravilloso, en fin todo los que conseguimos a través de nuestros deseos es maravilloso.

Pero me parece que esta no es la interpretación de “lo maravilloso” ya que lo maravilloso en un sentido profundo excede lo psicológico, lo filosófico, hasta lo racional. Por que justamente aquello que llamamos o calificamos de maravilloso está fuera de lo corriente, de lo  fácilmente accesible. Es aquello fuera de lo común muchas veces  es incomprensible  y siempre excepcional. Y sin embargo también es real.

Vivo prácticamente en las montañas, en un valle de la Cordillera de los Andes al sur del Neuquén. En ese entorno en ese medio la naturaleza se desarrolla. Y cómo ocurren cosas maravillosas.

A propósito que los pájaros son maravillosos.

 

Algunas maravillas de la naturaleza

 

En la cordillera cuando los loros bajan de las montañas hacia el mes de abril, llegan en bandadas bochincheras, se arraciman en los árboles con gran escándalo y luego vuelan hacia otros lados de los bosques siempre hacia el Este. Entonces todos sabemos que dentro de los próximos 15 días nevará en lo alto de los cerros.  ¿Cómo lo saben? Misterio o maravilla?

Otro ejemplo emocionante. Todos los años sobre el mes de marzo  asistimos a la ceremonia de la partida de las golondrinas, que como todos sabemos son pájaros migrantes. A propósito que  los pájaros son maravillosos ocurre que  se reúnen volando el giros y dibujos por el cielo cientos de golondrinas que convergen juntas y comienzan su danza ritual de ir y venir, de volar rasando el suelo y elevarse y volver a pasar sobre nuestras cabezas. La danza mágica va envuelta en su propio piar, se siente el estado de fiesta de ellas y la danza dura unos 20 minutos. Luego desaparecen tan misteriosamente como llegaron. Pero no es simple desaparecer es una fiesta de despedida.

aves

 

 

Se van hacia el norte en un largo viaje para llegar a las zonas cálidas. Recorrerán miles de kilómetros en busca de su destino. Regresarán en para la próxima primavera, para anidar otra vez  y así constantemente.

Vivir esa experiencia de la partida de la golondrinas decimos que es maravillosa.

Otro hecho maravilloso

Y uno de los hechos que más me conmueve es la llegada nocturna de los teros, hacia el final del invierno. Anualmente entre el 2 y  el 5 de agosto, en el silencio de la noche, repentinamente estalla el cielo con los gritos de los teros que regresan a casa. Vuelven para anidar tener sus pichones y volverán a partir al final del otoño. Anidan en el  mismo lugar, más aun, en el mismo nido todos los años.  Y cada año pienso y siento que es una maravilla. ¿Cómo encuentran las rutas del regreso, cómo reconocen el terreno, cómo recuerdan exactamente el nido del año anterior? Maravilloso misterio, ¿verdad?

Pero en realidad la ciencia nos ha dicho que responden a un instinto.

Claro que no sé si han podido explicar qué es el instinto, cómo  funciona y por qué funciona y se cómo conecta con un especie de GPS interno que llevan puesta desde el principio de los tiempos. Sin embargo ese arribo nocturno nos envuelve en una magia maravillosa.

Es el anuncio de un invierno que comienza a irse y la promesa de la primavera y de la nueva vida.

Veamos una contraparte.

Pero también esto tiene sus excepciones. Por ejemplo podría contarles que hay una araña que después de tejer su tela espera paciente y agazapada la caída de una avispa. Cuando ésta cae en la tela por supuesto queda atrapada. Entonces la araña  tranquila y oronda inocula en la panza de la avispa, una sustancia paralizante. La avispa queda viva. Entonces doña araña inserta en la pancita de la avispa sus huevitos. Ya se imaginan que los huevitos de araña crecen  en el calorcito de la panza de la avispa. Una vez nacidas la diminutas arañitas comienzan a alimentase de la panza de la avispa, hasta que crecen y ya no queda nada de la avispa  sólo un par de alas inútiles. Allá van al mundo las arañitas a repetir lo que hizo mamá.

Pero este irremediable acto de la supervivencia puede ser interpretado según cada cual.

Para un ateo es una demostración de que un Dios de infinita bondad no existe.

Para  un fundamentalista esto es voluntad de Dios que tiene sus propios designios.

Para un ser sensible que ama la vida es sin duda un hecho aterrador.

Para un biólogo, un científico, es demostración del instinto de sobrevivencia. Y calculará las proteínas, carbohidratos y demás que son consumidas por las arañitas y previstas por la avispa.

Es cierto que en realidad calificamos de maravilloso todo aquello que nos sorprende gratamente. Pero lo que nos sorprende negativamente lo calificamos de terrorífico, ominoso, repugnante, y otras cosas más por el estilo.

Entonces esto demuestra que todo es según el color con que se mira como dice el refrán.

Un campesino, un científico y un poeta

Un atardecer se encontraban en el campo un campesino, un científico y un poeta.

El cielo presentaba un esplendor de nubes camino al ocaso, de- batiéndose en colores increíbles que iban desde un rojo anaranjado muy vivo hasta mezclarse con violetas, grises y azulados.

Los tres miraban el cielo y el campesino rompe el silencio y  augura

“mañana va a hacer buen tiempo”, el científico explica sobre la clase de nubes y dice “son cúmulos nimbus”. El poeta embelezado sólo alcanza a decir “qué hermoso, qué maravilla”.

Por supuesto que si sigo en este terreno no vamos a terminar ni mañana a la tarde.

Entonces vemos que el concepto de maravilloso también lo es de acuerdo la óptica de cada uno.  Seguramente aquello que no es común a todos, aquello que se da de tanto en tanto.

Sin embargo también creo que debe ser aquello a lo que tenemos acceso de alguna extraña manera.

Pero ¿cuál es la esencia de lo maravilloso?  Es lo que la naturaleza nos presenta, es lo que el hombre inventa?

Pareciera que lo maravilloso está ligado a lo supra humano. Casi diría que está ligado a lo divino, y lo digo fuera de toda connotación  ideológica religiosa.

Entonces me pregunto por qué desde los oscuros principios de la humanidad  el hombre se preocupó  siempre por adorar y buscar la protección de poderes  supra humanas, ya sea el sol, las fuerzas de la naturaleza o una entidad divida poderosa, un Dios o un Ser Superior.

En mis recorridas por las zonas  indígenas de  la provincia de Río Negro, en función de mi trabajo en Centro Estudios Folklóricos  dependiente del Centro de Centro de Investigaciones Científicas de la

Provincia visitaba paisanos y aborígenes en busca de recopilar sus bienes culturales, tales como leyendas, mitos, supersticiones, creencias, ceremonias religiosas, casos, cuentos, dichos, costumbres y demás expresiones emanadas de su saber, sentir y creer.

Visitábamos cada tanto la comunidad de Ruca Choroy (Casa de loros), en la provincia del Neuquén. Allí solíamos conversar con María una mujer vieja y tejendera, siempre trabajando en su telar vertical, del que salían caminos y mantas. Una mañana llegamos gasta su rancho y ella salió sorprendida y muy excitada comenzó a reírse y a decir “wichita,wichita”, en lengua araucana según creímos, le preguntamos qué quiere decir “wichita” y nos contestó “ witran”. No comprendimos ni una cosa ni otra. Estaba con ella un nieto de unos 12 años y le preguntamos ¿qué quiere decir tu abuela con  Wichita y witran? Hablo con su abuela en su lengua mapuche y nos explicó wichita es visita en la “castilla” -así nombra la castellano, y witran en mapuche- “y mi abuela está maravillada de que estén ustedes aquí ahora porque anoche no soñó con que vendría visita”. No lo puede creer. Lo sobre natural, es para ella lo natural, y su mundo de creencias y mitos se mueve en el mundo que los designios, no de la realidad. Realidad desde nuestro punto de vista occidental.  Para ella eso era maravilloso.

Entonces me vuelvo a preguntar qué es realmente lo maravilloso. Cada uno de los hechos relatados responden a la esencia de la naturaleza brutal despiadada e impávida ante la muerte. Ella sacrifica al débil en su terrorífico destino mata para permanecer. Entonces dónde está lo maravilloso. Me pregunto está acaso en los ojos del hombre que encuentra extasiado belleza en las armonías del color o de la música o en lectura tersa de un  escritor.  Hay algo más que nos lleva a ese estado de maravilla, de exultación, de agitación interna, de emoción desbordante que se da en el arte.  Desde lo oculto y misterioso cuando el artista crea en estado de emoción profunda de agitación interna de exultación produce el milagro de la comunicación espiritual. Cuando el espectador, el oyente o el lector se encuentra con la obra de arte, recibe como la eco la emoción, la pasión y exultación del creador. En ese instante el espectador y el creador son uno sólo compartiendo la misma emoción, la misma exaltación.

Eso no ocurre siempre, cuando ocurre son momento mágicos, únicos, maravillosos e inexplicables.

Puede ocurrir que dos personas desconocidas entre sí asisten a un concierto y desde un misterioso lugar de sí mismos, la música los transforma, lo eleva, los emociona y de golpe esos desconocidos se miran y ese instante cada uno sabe que están compartiendo y sintiendo la misma pasión, la misma emoción, la exultación, el mismo desborde del acto creador.  Diría Martin Buber, están vibrando sobre la misma onda, hermanados por la emoción y por lo mejor de cada uno. Desarmados  uno frente al otro como en estado de amor,  entonces en ese instante ocurre sin duda el verdadero milagro, la verdadera maravilla, la maravilla del encuentro humano.

Un milagro oculto tan misterioso y maravilloso como el Amor mismo.

Hace un  tiempo he escrito algunos conceptos sobre fotografía y arte dije lo siguiente:

“  ….  La poesía, como toda  expresión creadora, es un desborde incontenible de emoción que bulle en el alma del artista, hasta “revelarse” en una expresión de arte.

    La fotografía puede ser poesía cuando salta las barreras de lo documental, cuando transgrede las leyes de focos y diafragmas, de telémetros y distancias focales, para transformarse en un lenguaje de riesgo donde el alma encuentra el delicado temblor con que puede fundirse universalmente en un abrazo sublime con la humanidad. Ese lenguaje de riesgo, ese temblor del alma, para que sea de comprensión universal debe ser un hecho estético.

Si esto se logra, entonces ocurre el verdadero milagro, la maravilla del encuentro humano.

Si no, no ocurre nada.

Reproducido de http://arletteneyens.wordpress.com/2013/06/18/lo-maravilloso/

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